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¡Levántate y resplandece!       

 

¡Levántate, resplandece, porque ha venido tu luz y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti! (Isaías 60.1)

Los capítulos 60-62 del libro de Isaías contienen una serie de promesas y anuncios sobre la salvación y restauración de Jerusalén.  Se anuncia el retorno de los judíos dispersos en el exilio.  Este anuncio de salvación anticipa la transformación de las circunstancias históricas del pueblo judío.  Estos versos proclaman la manifestación de la presencia de Dios. Dios se aparece en un tiempo y lugar particular de la historia para salvar a su pueblo de la opresión del cautiverio en Babilonia.

 El capítulo 60 comienza con un llamado del profeta a la ciudad de Jerusalén.  Le expresa un imperativo “¡Levántate, resplandece! Porque ha venido tu luz y la gloria de Jehová brilla sobre ti.”  El profeta llama al pueblo a levantarse de su letargo, a superar el desánimo, a ponerse en pie e iluminar su camino con la confianza y la seguridad de que el Señor les acompañará en el proceso de reconstrucción y restauración del templo y las murallas de Jerusalén.

Los cristianos de los primeros siglos interpretaron que este texto era una profecía de la llegada de Jesús el Mesías.   En el Nuevo Testamento la luz que vino a este mundo es Jesucristo el Hijo de Dios. El evangelista Juan dice en el primer capítulo; “La luz verdadera que alumbra a toda la humanidad venía a este mundo” (1:9), y esa luz “brilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla” (1:5).   Jesucristo es la luz del mundo.  En la Biblia la luz es símbolo de la salvación.  Jesucristo vino a salvarnos de nuestros pecados y de la muerte eterna por medio de su muerte y resurrección, vino a transformar el mundo y traernos una nueva esperanza de vida y salvación.  En él se inaugura una nueva era, él es el modelo de nueva humanidad. 

Esta palabra es una invitación para que la iglesia se levante y resplandezca en medio de las tinieblas que rodean un mundo lleno de violencia, de rechazo a los inmigrantes, que le cierra puertas a quienes vemos como diferentes a nosotros, que se ha dehumanizado.  Levantarnos es construir otro mundo posible donde haya paz, vida digna, justicia y esperanza. La iglesia debe resplandecer con la luz de Cristo y demostrar los vislumbres de la nueva humandad.

A nivel personal es una invitación a salir de nuestros cautiverios, de lo que nos esclaviza, de dejar la autocompasión, de llorar por el pasado, por lo que pudo haber sido y no fue.  ¡Es hora de levantarte y resplandecer porque ha venido tu luz!

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Arise and shine!

Arise, shine, for your light has come and the glory of Jehovah has risen upon you! (Isaiah 60.1)

 

Chapters 60-62 of the book of Isaiah contain a series of promises and announcements about the salvation and restoration of Jerusalem. The return of the Jews scattered in exile is announced. This announcement of salvation anticipates the transformation of the historical circumstances of the Jewish people. These verses proclaim the manifestation of God’s presence. God appears at a particular time and place in history to save his people from the oppression of captivity in Babylon.

 

Chapter 60 begins with a call from the prophet to the city of Jerusalem. It expresses an imperative to him “Arise, shine! For your light has come, and the glory of the LORD shines upon you.” The prophet calls the people to rise up from their lethargy, to overcome discouragement, to stand up and illuminate their path with the confidence and certainty that the Lord will accompany them in the process of rebuilding and restoring the temple and the walls of Jerusalem.

 

The Christians of the first centuries interpreted this text as a prophecy of the arrival of Jesus the Messiah. In the New Testament the light that came into this world is Jesus Christ the Son of God. The evangelist John says in the first chapter; “The true light that enlightens all humanity was coming into this world” (1:9), and that light “shines in the darkness, and the darkness has not been able to put it out” (1:5). Jesus Christ is the light of the world. In the Bible, light is a symbol of salvation. Jesus Christ came to save us from our sins and eternal death through his death and resurrection, he came to transform the world and bring us a new hope of life and salvation. A new era is inaugurated in him, he is the model of a new humanity.

 

This word is an invitation for the church to arise and shine amid the darkness that surrounds a world full of violence, rejection of immigrants, that closes doors to those we see as different from us, that has become dehumanized. Getting up is building another possible world where there is peace, a dignified life, justice, and hope. The church must shine with the light of Christ and demonstrate the glimpses of the new humanity.

 

On a personal level it is an invitation to get out of our captivity, from what enslaves us, to leave self-pity, our crying for the past, for what could have been and was not. It’s time to arise and shine because your light has come!

Rvda. Maritza Rosas Hernández

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